lunes, 29 de diciembre de 2014

I WILL ALWAYS LOVE YOU




¿La gilipollas ésta piensa venir esta tarde o qué?, se pregunta Kevin Costner mientras apura un café llamado "double decaf organic soy cream macchiato" en la terraza de un hotel de medioalto estánding de Beverly Hills. A lo mejor el café no se llama así. A lo mejor es un café con leche normal y corriente, pero mirad: es Kevin Costner, es Beverly Hills. Nuestros ojos convierten en maravilla cuanto tocan, no al revés.

Me cago en la hostia con la hija de puta ésta de mis cojones. Veinte minutos. Quién pollas se ha creído que es. La voy a hundir. A ella y al pichafloja de la agencia de medios. Que se olvide de hablar conmigo, con Tom, con Lauren y con Matthew a partir de ahora. Hijo de puta. Hijo de puta. Hijo de puta. Necesito algo fuerte, piensa Kevin Costner mientras contempla una bellísima puesta de sol sobre el Pacífico. La brisa es tan leve a esta hora de principios de verano que casi se puede oír algo de Jobim. Que no es que esté puesto en el hilo musical del hotel. Es la brisa la que lo trae. Junto a unas cuantas aspirantes a actriz más lindas, más llenas de gracia, etcétera.

- Por favor, un Stolichnaya doble en un vaso frío. NO CON HIELO. En un vaso frío, por favor.
- Enseguida, señor Costner.

"Señor Costner". Había que añadir lo de "señor Costner". Te va a faltar tiempo para contar por el jodido Facebook que le has puesto un vodka a las siete de la tarde al señor Costner, hija de puta. Ya le estás haciendo una puta Instagram. Bueno, pues que te follen, mierda seca. Mejor que no te den nunca ninguna basura de papel, porque, como te vea por ahí, voy a hacer que lo pierdas. Voy a hacer que te lo quiten y, cuando salgas hecha mierda del estudio, me voy a parar en mi Infiniti junto a tu culo gordo y te voy a  recordar tu afición a Instagram. Puta. Joder, tengo palpitaciones. ¿Cuántas horas han pasado desde la última? Bueno, da igual. La necesito. Ay, joder.

Dios, espero que no me haya visto las pastillas. Lo que me faltaba ya. Instagram con vodka, Instagram con lorazepam. Me cago en dios. Tengo que llamar al gilipollas de Kieran. Que monitorice las redes. Si alguien me menciona junto a una foto con alguna sustancia, que se ponga en contacto con el hotel. Que los amenace con una demanda kamikaze. Que deje caer algún apellido pesado. Que la zorra ésta tenga que mudarse a Nuevo México si quiere volver a trabajar.

Pero ¿DÓNDE ESTÁ ESTA HIJA DE PUTA? MEDIA PUTA HORA ESPERANDO A UNA PUTA PERIODISTA. Al imbécil de Clooney no le pasa, me cago en dios. Ah, porque él está con García. Una agente de medios con dos cojones. No como el oligofrénico de mierda que tengo yo.

Mientras Kevin Costner piensa todo esto, anchos cirrocúmulos anaranjados avanzan hacia el norte ante el crepúsculo, unas millas mar adentro. La vista es tan hermosa que los turistas se acodan en la baranda del paseo marítimo para fotografiarla. Hasta las patinadoras en bikini detienen su marcha arrolladora un momento. Kevin Costner aprovecha para posar su lábil mirada sobre esos bikinis hasta que reconoce a dos mujeres que avanzan hacia el hotel, seguidas por un cámara. En ese momento, se mete debajo de la mesa. La mesa tiene un mantel bastante generoso y Kevin Costner recoge los pies, así que no se le ve en absoluto. Saca la mano un momento, tantea con ella hasta que agarra su vaso de vodka, la vuelve a recoger.

Dios no dios no dios no dios no dios no. Esta vez la ha cagado el mierdaseca éste PERO DE VERDAD. Pero qué coño es esto. La. Puta. Whitney. Houston. Del brazo de la periodista "alternativa" que me han buscado. Oh dios. Dios. Ya lo veo. Quiere grabar "el reencuentro" para su PUTA MIERDA DE PÁGINA WEB. Quiere vender mi cara de sorpresa y la cara de, bueno, de yonqui de Whitney Houston tratando de besarme. HABLÁNDOME DEL PASADO. Me lo tenía que haber imaginado, hostias. Lleva desde principios de año contándole lo de su "recuperación" al primer gilipollas que le pague la cuenta de la farmacia. Joder. Copón. Con esos ojos suyos de ir hasta el culo de Benadryl. Diciendo que ha visto a Jesús. Me cago en dios.

Pero es que quien se lo tenía que haber imaginado es el hijo de cien perras de Lars, porque PARA ESO LE PAGO, ME CAGO EN DIOS.

Madre mía, joder. A ver cómo hostias salgo de ésta ahora. Ay madre. Las jodidas palpitaciones. Por qué no paran. Qué hago yo ahora. Mierda. ¿No tenía yo un mantra o como se diga? Coño, cómo era. Solo había que repetirlo, ¿no? ¿O había que ponerse de alguna postura? Sí, bueno, si me tengo que encoger más se me rompen las articulaciones. Me cago en dios.

Mierda, ya vienen. Son ellas. Hostia, qué voz trae, la Whitney. Se le pone así con el Xanax. Es como si a sus cuerdas vocales se la crujiese todo. No me jodas. No me jodas QUE VAN A SENTARSE AQUÍ. Míralo. Ahí están. Entero. Y los flashes. Se han traído detrás de ellas hasta al último turista del paseo. Me cago en dios cien veces. De ésta acabo de trending topic. Ahora que me sé de unos cuantos que van al paro RÁPIDO, COÑO. Como me dé un ataque de ansiedad me tienen que recoger en grúa. La hostia puta, qué manera de cagarla. A ver. Vale. Joder, macho. Keep your fucking act together, man. Venga, vamos a concentrarnos. Recapitulemos. Lo más importante: no perder los nervios del todo. El mantra, piensa en el mantra. Mieeeeeeeerda, cómo era. Mamamé. Vale, mamamé, da igual. Mamamé. Mamamé. MAMAMÉ. MAMAMÉ. MAMAMÉ. MAMAMÉ.

¿Qué se siente al volver, querida Whitney Houston?

Se siente paz, Judith. Paz, y el equilibrio que aporta haber luchado con dragones, y haberlos vencido. Sí. Se siente como un soldado que regresa a casa de una guerra vencida. Exactamente así.

¿Cómo te reciben las personas de, digamos, tu pasado?

Pues verás, he comprobado que cada una ve en mí lo que deseaba que yo fuera. Quien me quería, quien me admiraba sinceramente, quien amaba mis canciones, me abraza. Entiende que he vencido a fuerzas muy poderosas, y cree en mí. En cambio, quienes me envidiaban, o quienes trataban de utilizarme, o quienes se sintieron despechados por mi causa me miran y no quieren aceptar que yo haya conseguido vencer a mis fantasmas. No ven mi espíritu. Ven mi fantasma. Así.

¿Y cómo crees que te recibirá Kevin Costner?

Ja ja ja. El señor Kevin Costner pertenece, sin la menor duda, al segundo grupo, amiga Judith.

Oh, vaya. Los fans de El guardaespaldas se sentirán desilusionados, querida Whitney Houston. Tal vez esta entrevista arruine la imagen que tenemos de ti siendo rescatada en brazos por Kevin Costner. Pero tal vez también nos ayude a ver a la mujer que hay tras la famosa, ¿no crees, Whitney Houston?

No hay ninguna mujer tras la famosa, amiga Judith. O bueno, sí, hay una mujer, pero está muerta en una bañera. Acuérdate.

(Casi imperceptiblemente, Judith abre mucho los ojos durante una centésima de segundo y le hace una señal al cámara que significa "¿HAS GRABADO ESOOOO?")

El público recuerda perfectamente, Whitney Houston. Ocurrió aquí, ¿no es cierto? En la suite del tercer piso.

Sí.

MAMAMÉ MAMAMÉ MAMAMÉ MAMAMÉ MAMAMÉ MAMAMÉ MAMAMÉ

En www.palidpink.com nos ha parecido buena idea organizar todo para que tu reencuentro con Kevin Costner se produjese justo aquí. ¿Qué piensas tú de eso, Whitney Houston?

Francamente, querida, no podría importarme menos.

¿Crees que la historia de tu..., bueno, accidente le da al hotel un aura, digamos, gótica?

Tú pon que sí a todo, ¿vale? Aura gótica, madre mía. Soy una mujer negra de cuarenta y ocho años con un agujero en el tabique nasal por el que cabe tu Hyundai. A mí no me hables de auras góticas. Creía que habíamos quedado aquí con Kevin Costner.

MAMAMÉ MAMAMÉ MAMAMÉ MAMAMÉ MAMAMÉ MAMAMÉ MAMAMÉ

Es posible que el señor Kevin Costner no se presente, por desgracia. Estoy tratando de localizar a su agente de medios, pero entenderás que se trata de un hombre con una agenda muy apretada.

Y con muchos fans.

Pues sí, supongo que aún los tiene, es verdad.

Y con problemas. Problemas clínicos.

Antes de que sigas por ese camino, querida Whitney Houston, tengo que hacerte saber que el señor Kevin Costner tiene más abogados que problemas clínicos, y que mi página web todavía no dispone de, digamos, asesoría legal. Todo lo que comentes acerca de ese tema será editado antes de que la entrevista aparezca online.

A Kevin Costner seguro que le encanta que defiendas su imagen de esa manera, amiga Judith.

¿Se lo vas a decir, Whitney Houston?

Lo está escuchando en este mismo momento.

MAMAMÉ MAMAMÉ MAMAMÉ MAMAMÉ MAMAMÉ MAMAMÉ MAMAMÉ

¿Que lo está escuchando? ¿A qué te refieres, Whitney Houston?

Kevin Costner está debajo de esta mesa, querida Judith. Con las piernas encogidas.

MAMAMÉ MAMAMÉ MAMAMÉ MAMAMÉ MAMAMÉ MAMAMÉ MAMAMÉ

JAJAJAJAJAJAJA, Whitney Houston.

Y muerto de miedo, también. Ya hace un rato que se le acabó el vodka. Se está meando, además. Y sufre. Sufre todo el rato, todos los días.

MAMAMÉ MAMAMÉ MAMAMÉ MAMAMÉ MAMAMÉ MAMAMÉ MAMAMÉ

JAJAJAJAJAJAJA, Whitney Houston.

Necesita que alguien venga y lo coja en brazos y se lo lleve de aquí.

MAMAMÉ MAMAMÉ MAMAMÉ MAMAMÉ MAMAMÉ MAMAMÉ MAMAMÉ

JAJAJAJAJAJAJA, Whitney Houston.

Pero eso no puede ocurrir.

No hay comentarios:

Publicar un comentario